martes, 30 de noviembre de 2010

El monologo de la calabaza

Calabaza, se acaba un nuevo día y como todas las tardes quiero despedirme de , quiero despedirme y darte las gracias una vez más por seguir aquí con nosotros, tú que podrías estar en la mesa de los ricos y de los poderosos, has elegido el humilde bancal de un pobre viejo para dar ejemplo al mundo, yo no puedo olvidar que en los momentos más difíciles de mi vida, cuando mi hermana se quedó preñada del negro o cuando me caparon el hurón a mala leche, sólo tú prestabas oídos a mis quejas e iluminabas mi camino. Calabaza, yo te llevo en el corazón.
De Amanece que no es poco. Animaros en el otoño con la nariz roja, las hojas pisadas, y unas ganas de ver llover desde mi casa con una tazita de consome, feliz dia de hoy.

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